«Mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús».
Filipenses 4: 19, NVI
Todas las bendiciones se derraman sobre aquellos que mantienen una unión vital con Jesucristo. Cristo no nos llama para fortalecernos con su gracia y su presencia momentáneamente, y para despojamos después de su iluminación a fin de que quedemos vagando lejos de él tristes y cabizbajos. Claro que no. Él nos indica que debemos morar en él y él en nosotros (Juan 14: 20). Confiemos en él en todo momento, y no dudemos de su amor. Él conoce todas nuestras debilidades y lo que necesitamos; y nos dará gracia suficiente para cada día.— Hijos e hijas de Dios, 3 de julio, p. 193.
Únicamente los que estén recibiendo constantemente nueva. provisión de gracia, tendrán una fuerza proporcional a su necesidad diaria y a su capacidad de emplearla. En vez de esperar algún tiempo futuro en que, mediante el otorgamiento de un poder espiritual especial, sean milagrosamente hechos idóneos para ganar almas, se entregan diariamente a Dios, para que los haga vasos dignos de ser empleados por él. Diariamente están a su alcance. Diariamente están testificando por el Maestro dondequiera que estén, ora sea en alguna humilde esfera de trabajo o en el hogar, o en un ramo público de utilidad.
Para el obrero consagrado es una maravillosa fuente de consuelo el saber que aun Cristo durante su vida terrenal buscaba a su Padre diariamente en procura de nuevas provisiones de gracia necesaria; y de esta comunión con Dios salía para fortalecer y bendecir a otros.
Todo obrero que sigue el ejemplo de Cristo será preparado para recibir y usar el poder que Dios ha prometido a su iglesia para la maduración de la mies de la tierra. Mañana tras mañana, cuando los heraldos del evangelio se arrodillan delante del Señor y renuevan sus votos de consagración, él les concede la presencia de su Espíritu con su poder vivificante y santificador. Y al salir para dedicarse a los deberes diarios, tienen la seguridad de que el agente invisible del Espíritu Santo los capacita para ser colaboradores juntamente con Dios.— Los hechos de los apóstoles, cap. 54, pp. 42, 43.
EL PROPOSITO DE GRACIA
Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García
