sábado , 2 mayo 2026
Lección de Univversitarios 2025

imPlícate

Una túnica propia

«El Señor Jesucristo ha preparado con que cubrirnos —el manto de su propia justicia— que pondrá sobre cada alma arrepentida que lo reciba por la fe. Dijo Juan: “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”. “El pecado es transgresión de la ley” (Juan 1: 29; 1 Juan 3: 4, NBD). Cristo murió para que todos pudiéramos ser liberados del pecado.

»Un delantal de hojas de higuera nunca cubrirá nuestra desnudez (ver Gén. 3: 7). El pecado debe ser quitado y el ropaje de la justicia de Cristo debe cubrir al transgresor de la ley de Dios. Entonces, al mirar el Señor al pecador arrepentido, ve, no las hojas de higuera que lo cubren sino el manto de justicia de Cristo, que es la perfecta obediencia a la ley de Dios. El ser humano ha cubierto su desnudez, no bajo una cobertura de hojas de higuera, sino bajo el manto de la justicia de Cristo.

»Cristo se entregó en sacrificio para satisfacer las demandas de la justicia. ¡Qué inconmensurable precio tuvo que pagar el cielo para rescatar al transgresor de la ley de Dios! Pero esa santa ley no podía mantenerse a un precio menor. En vez de que la ley fuera abolida para alcanzar al pecador, debía ser mantenida en toda su sagrada dignidad. En su Hijo, Dios se entregó a sí mismo para salvar de la ruina eterna a todos los que crean en él.

»El pecado es deslealtad a Dios, y merece castigo. Las hojas de higuera cosidas se usaron desde los días de Adán, y a pesar de ello la desnudez espiritual del pecador no está cubierta. Todos los argumentos reunidos por los que se interesaron por ese manto inservible, vendrán a ser nada. “El pecado es la transgresión de la ley”. Cristo se manifestó en nuestro mundo para quitar la transgresión y el pecado, y sustituir la cobertura de hojas de higuera por el manto puro de su justicia. La ley de Dios queda vindicada por el sufrimiento y la muerte del unigénito Hijo del Dios infinito.

»Una sola infracción de la ley de Dios, aun en el menor de los detalles, es pecado. Si no se ejecutara la penalidad sobre ese pecado eso supondría una completa ilegalidad en la administración divina. Dios es juez, el garante de la justicia que es el fundamento de su trono. Él no puede eliminar su ley. No puede quitarle ni el más mínimo detalle a fin de enfrentar y perdonar el pecado. La rectitud, la justicia y la excelencia moral de la ley deben ser mantenidas y vindicadas delante del universo celestial y de los mundos no caídos».— Elena G. de White, Alza tus ojos, 30 de diciembre

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
2do trimestre 2025 «DE VUELTA AL ALTAR»
Lección #02 «APARECE UN ALTAR»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

Matinales relacionados

inQuiere

  inQuiere Comparte con tu clase de Escuela Sabática o grupo de...

imPlícate

  La mayor culpa de Israel «Si aquellos que habían sido el...

inVita

  Guerrero, Juez y Rey Los juicios de Dios en el libro...

inVestiga

  inVestiga ¿Qué revelan los siguientes pasajes bíblicos sobre los pecados de...

Copyright 2026