El papel del Espíritu
Tener la mente de Cristo es una experiencia sobrenatural que solo puede ocurrir por el poder del Espíritu Santo. Esta renovación de la mente se produce cuando recibimos «la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios» (Efesios 4: 24, NVI). El hombre nuevo es aquel en cuya vida fue restaurada la imagen de Dios. Podemos llegar a ser una nueva persona cuando aceptamos cada día la vida, la muerte y la resurrección de Cristo. Tener a Cristo significa ser una nueva creación en él con una mente nueva, lista para pensar y actuar como Jesús (ver 2 Corintios 5: 17). Revestirnos del «hombre nuevo» también requiere que expulsemos al «hombre viejo» (Efesios 4: 22, 24, RV60). Esto significa que debemos reprender o reemplazar cualquier pensamiento que sea contrario a lo que Dios y su Palabra dicen. La verdad nos hace libres, y ahí es donde debemos permanecer. Las mentiras nos mantienen en esclavitud, así que continuemos refutando cualquier mentira del enemigo con la verdad de Dios.
La mente puede permanecer renovada siempre y cuando permanezcamos en comunión con Dios a través de la oración constante. Debemos abrirnos al bautismo diario del Espíritu Santo. Cada mañana, podemos levantarnos y orar por un nuevo derramamiento del Espíritu, invitándolo a permanecer en nuestra mente durante todo el día. La Biblia nos dice: «Estén siempre contentos. Oren en todo momento» (1 Tesalonicenses 5: 16-17). Cada día debe comenzar con un tiempo para la oración, a fin de establecer el tono para todo el día, y luego hay que permanecer en actitud de oración. Las diversas decisiones y desafíos que afrontamos a lo largo del día nos recuerdan que debemos susurrar una oración a Dios para que nos guíe en lo que sea que estemos tratando, y las bendiciones inesperadas, por pequeñas que sean, nos dan la oportunidad de agradecerle y alabarlo. Hablar con Dios como lo haríamos con un amigo es clave para tener la mente de Cristo y poner en práctica su plan para derribar las prisiones mentales.
Junto con la oración, memorizar las promesas de las Escrituras puede repeler los avances del enemigo en los momentos difíciles. La Palabra de Dios limpia nuestra mente y fortalece nuestra determinación de hacer lo que es verdadero y correcto (ver Salmo 119: 9-16; Juan 17: 17; Efesios 5: 26). Si te gusta cantar, las canciones de las Escrituras también pueden ser una herramienta poderosa.
Debemos procurar actuar conforme a lo que es correcto, independientemente de cómo nos sintamos. Los sentimientos van y vienen, por eso hay que evitar vivir según nuestros sentimientos. En cambio, debemos actuar según lo que sabemos que es la verdad inmutable. Con la ayuda del Espíritu Santo, podemos desmantelar prisiones. «Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo» (2 Corintios 10: 5, NVI).
Vuelve a meditar en 2 Corintios 10: 3-5 y busca dónde está Jesús en el texto.
¿Ves a Jesús de forma diferente?
¿Qué patrones de pensamiento tienes más dificultad para combatir o vencer? Tómate un momento para pedir a Dios que te ayude a sustituirlos por otros menos destructivos.
¿Cómo puedes dar más espacio a Dios para que actúe en tu vida?
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
1er trimestre 2025 «RENOVAR LA MENTE»
Lección 05 «SUPERAR PRISIONES MENTALES»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
