lunes , 1 junio 2026
Devocional Vespertino 2025

«EL MANTO REAL»

EL REINO DE LA GRACIA

«»Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, resplandeciente y limpio». Porque el lino fino es los actos justos de los santos».

Apocalipsis 19: 8, RVA15

La parábola del vestido de bodas (ver Mat. .22: 1-14) registra una importante lección. El vestido de boda de la parábola representa el carácter puro y sin mancha que poseerán los verdaderos seguidores de Cristo. El lino fino, dice la Escritura: «representa las acciones justas de los santos» (Apoc. 19: 8). Es la justicia de Cristo, su propio carácter sin mancha, que por la fe se imparte a todos los que lo reciben como Salvador personal. La ropa blanca de la inocencia vestía a nuestros primeros padres cuando fueron colocados por Dios en el santo Edén. Ellos vivían en perfecta conformidad con la voluntad de Dios.  Una hermosa y suave luz, la luz de Dios, envolvía a la santa pareja.  Pero cuando entró el pecado, rompieron. su relación con Dios, y la luz que los había rodeado se apartó. Desnudos y avergonzados, procuraron suplir la falta de los mantos celestiales cosiendo hojas de higuera para cubrirse.-— Palabras de vida del gran Maestro, cap. 24, pp. 253, 256, 257.

No podemos proveernos por nuestra cuenta del ropaje de la justicia, porque el profeta dice: «Todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia» (Isa. 64: 6, NVI). No hay nada en nosotros con qué cubrir el alma para que no se vea su desnudez. Debemos recibir el ropaje de justicia tejido en el telar del cielo, el ropaje puro de la justicia de Cristo.— A fin de conocerle, 23 de octubre, p. 304.

Dios ha hecho amplia provisión para que podamos comparecer perfectos en su gracia, sin que nos falte nada, aguardando la aparición de nuestro Señor. ¿Estás listo? ¿Estás ataviado con el vestido de bodas? Esa vestimenta nunca cubrirá el engaño, la impureza, la corrupción o la hipocresía. El ojo de Dios está sobre ti. Discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Podemos ocultar nuestros pecados. de los ojos de los humanos, pero no podemos esconder nada de nuestro Hacedor.-— Testimonios para la iglesia, t. 5, pp. 204-205.

Es nuestra responsabilidad enseñar a los jóvenes y niños a escoger la vestidura real tejida en el telar del cielo, el «lino fino, limpio y resplandeciente» (Apoc. 19: 8) que usarán todos los santos de la tierra. Se ofrece gratuitamente a todo ser humano esa vestidura, el carácter inmaculado de Cristo. Pero todos los que la reciban la han de recibir y usar aquí.— La educación, cap. 28, p. 223.

 

Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García

Matinales relacionados

«LA JUSTICIA DE DIOS VINDICADA»

«Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,...

¡MIREN HACÍA ARRIBA!

«Consuelen a mi pueblo; ¡consuélenlo! ¡Hablen al corazón de Jerusalén! ¡Díganle a...

«PLENA COMPENSACIÓN»

«Así que no abandonen su confianza, la cual ha de ser grandemente...

«ETERNA SEGURIDAD»

«Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová...