lunes , 21 septiembre 2026
Matinal Para Damas 2015

Carta a un hijo

[soundcloud id=’203389518′]

Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente. Salmo 89:1

Querido hijo:

Te saludo con mucho cariño, y también a tu querida esposa y a lustres hijitos preciosos, deseando que estén gozando de las maravillo-sas bendiciones de Dios. Al despertar, mi primer pensamiento fuiste tú.

Pudo haber sido otra persona, o alguna de las tantas cosas que ocupan mi tiempo, o uno de tus hermanos, pero solo tú estabas en mi mente. Oré a Dios y dije: “Señor, cuida a mi hijo. Protégelo si está en peligro. ¿Por qué lo traes a mi mente, Señor?”. Eran las cuatro de la mañana.

Hijo, nunca dejes de agradecer a Dios por todo lo que te ha protegido y bendecido hasta ahora; pero especialmente por el milagro que hizocuando te sanó de la leucemia. Estabas al borde de la muerte, y le dijiste a tu padre que no se preocupara, que estabas listo para aceptar la voluntad de Dios. Como eres enfermero, sabías perfectamente lo que significaba tener leucemia. Podías morir en cualquier momento.

Cuéntales a tus hijos esta historia del milagro que Dios hizo por ti. Diles que Dios no hace milagros a medias. Los hace completos y perfectos. Por eso pudiste tener hijos después de tanta quimioterapia. Ellos son la mejor prueba de ese milagro. Enséñales a orar y a ser agradecidos con el Señor por tantas cosas buenas que hace por ellos, y diles que Dios los ama.

Cuando uno cree en Jehová de todo corazón, tiene un ángel que lo acompaña y lo protege de los peligros. La oración es muy importante; es una gran bendición. Si Jesús, siendo el Hijo de Dios y nuestro Salvador, oraba a diario y pedía la ayuda de Dios, cuánto más nosotros debemos y necesitamos orar para que Dios nos ayude, y nos guarde de la tentación y del peligro.

Siempre fuiste un hijo obediente y dispuesto a recibir consejos, Eso te lo agradecemos grandemente. No permitas que las obligaciones y las responsabilidades te quiten el tiempo que debes dedicar a Dios.

Es importante, y una gran bendición, tomar unos momentos para hablar con el Señor antes de empezar las tareas del día. Las bendiciones de Dios se multiplican cuando damos a Dios el tiempo y el dinero que le pertenecen.

Hijo, te amamos y estamos orgullosos de ti

Esperanza Benavides

Tomado de:
Lecturas devocionales
para Damas 2015
“Jardines del alma”
Por: Diane de Aguirre

Matinales relacionados

No temeré

[soundcloud id=’239625245′] Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?...

Dios ya hizo provisión para ti

[soundcloud id=’239615986′] Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha...

La bendición de Jehová

[soundcloud id=’239494378′] ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos...

Prepárate… vamos a casa

[soundcloud id=’239280780′] Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra...