«Luego los siguió otro ángel, el tercero, que decía con fuerte voz: “Si alguno adora al monstruo y a su imagen,y se deja poner su marca en la frente o en la mano, tendrá que beber el vino de la ira de Dios, que se ha preparado puro en la copa de su enojo; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero”» (Apocalipsis 14:9-10)
IMAGINA SER CAPAZ DE EFECTUAR PAGOS Y DE DESTRABAR puertas con solo acercarla mano. Esto es lo que hacen miles de suecos con la ayuda de un microchip implantado. Estos implantes son cada vez más comunes a medida que evoluciona la tecnología. Pero algunos expertos advierten sobre los riesgos con respecto a la privacidad de los datos contenidos en el microchip. Además, muchos temen que esta sea la marca de la bestia del Apocalipsis. Pero ¿será que la marca es una especie de chip?
