«Por lo tanto, nosotros, como colaboradores de Dios, les rogamos a ustedes que no reciban su gracia en vano».
2 Corintios 6: 1, RVC.
EI Señor dio una lección importante a su pueblo de todas las épocas cuando, en el monte, dio instrucciones a Moisés sobre la edificación del tabernáculo. Se requirió en esa obra perfección en todo detalle. Moisés era eficiente en todo el saber de los egipcios; tenía un conocimiento de Dios, y sus propósitos le habían sido revelados en visión; pero no sabía grabar ni bordan
Israel había estado sujeto a servidumbre todos los días que pasó en Egipto; aunque había entre ellos hombres ingeniosos, no habían sido instruidos en las artes singulares que eran necesarias para la edificación del tabernáculo. Sabían hacer ladrillos, pero no labrar el oro o la plata. ¿Cómo había de realizarse el trabajo? […]
Entonces Dios mismo le explicó cómo debía hacerse el trabajo. Designó por nombre a las personas que deseaba hicieran ciertas labores. Bezaleel tenía que ser el arquitecto. Era hombre de la tribu de Judá, a la cual Dios se deleitaba en honrar. [… ]
«Como podrás ver, he designado también a Aholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, y a todos los de corazón sabio les he dado la capacidad de hacer todo lo que te he mandado» ( Exo. 31: 6, RVC).— Consejos para los maestros, cap. 7, pp. 57, 58.
Entre la multitud había egipcios, que habían actuado como inspectores de ese trabajo y sabían muy bien cómo debía ser hecho. Pero la obra no dependía de ellos. El Señor se unió a agentes humanos, dándoles sabiduría para trabajar habilidosamente.— Comentario bíblico adventista, t. 1, p. 1122.
La habilidad en las artes comunes es un don de Dios. El provee el don y también la sabiduría para usar el don correctamente.— Carta 60, 1907.
A fin de que el tabernáculo terrenal pudiera representar al celestial, debía ser perfecto en todas sus partes, y en todo minucioso detalle, como el modelo de los cielos. Así también ha de suceder con el carácter de los que serán finalmente aceptados a la vista del cielo.— Consejos para los maestros, sec. 2, p. 58.
Que los obreros que están hoy al servicio de Dios oren a él por sabiduría y discernimiento profundo para que puedan hacer su trabajo perfectamente.— Comentario bíblico adventista, t. 1, p. 1122.
www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Devocional Vespertino para 2024.
«Conflicto y Valor»
Por: Elena G de White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García
