«Me mostrarás el camino de la uida. Hay gran alegría en tu presencia; hay dicha eterna junto a ti» (Sal. 16: 11).
Si la vida te da limones, haz limonada. Refrán anglosajón
Según el psicólogo Rafael Santandreu, tenemos tres creencias irracionales básicas:
- Debo hacerlo todo bien.
- La gente debería tratarme bien.
- Las cosas deberían salirme bien.
Por eso, cuando 1) cometemos errores; 2) alguien nos trata mal; o 3) las cosas no nos son favorables, nos frustramos y decepcionamos. La madurez tiene que ver con alejar de nuestra mente esas razones irracionales que son, en realidad, exigencias infantiles. Como cristianas, debemos partir de tres creencias básicas:
- Somos seres nacidos en pecado, por lo tanto, no solo no lo hacemos todo bien, sino que cometemos errores (e injusticias).
- Vivimos en un mundo en conflicto entre el bien y el mal, por lo tanto, la maldad se hará presente en nuestra realidad cotidiana (de eso puedes estar segura).
- Al Jesús, a quien imitamos, las cosas no le fueron favorables (recibió crítica, rechazo, persecución, incomprensión por parte de su familia y una muerte ignominiosa),
¿cabe que esperemos en nuestra vida grandes privilegios?
Una cosa es desear hacer lo que viene a nuestra mano con excelencia, que la gente nos trate bien o que el futuro nos sea favorable; pero convertir esos deseos en necesidades es abrir la puerta a la infelicidad (insatisfacción, ansiedad, tristeza). Lo que tiene sentido es aprovechar todo lo que la vida pone en nuestro camino para el crecimiento cristiano individual y la difusión del evangelio, que es nuestra aportación a la cultura colectiva.
No seas esclava de necesidades inventadas; no dejes ganar terreno en tu mente a razonamientos irracionales. Que tu referencia sea la Biblia:
- «Me doy cuenta de que, aun queriendo hacer el bien, solamente encuentro el mal a mi alcance. Veo en mí algo que se opone a mi capacidad de razonar: es la ley del pecado. ¿Quién me librará del poder de la muerte que está en mi cuerpo? Solamente Dios» (Rom. 7: 21-25).
- «Dichosos ustedes, si alguien los insulta por causa de Cristo, porque el glorioso Espíritu de Dios está continuamente sobre ustedes» (1 Ped. 4: 14).
- «Consideramos felices a los que soportan con fortaleza el sufrimiento. Ustedes han oído cómo soportó Job sus sufrimientos, y saben de qué modo lo trató al fin el Señor, porque el Señor es muy misericordioso y compasivo» (Sant. 5: 11).
www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
m.youtube.com/c/MeditacionesDiarias/
Lecturas Devocionales para Damas 2024
“VIRTUOSA” Ante todo, cristiana
Por: Mónica Díaz
Colaboradores: Ana Hirónymus y Adriana Jiménez
