miércoles , 15 julio 2026
Notas de Ellen G. White 2023

SOLO EL MÉTODO DE CRISTO

El enfermo estaba acostado en su estera y levantaba ocasionalmente la cabeza para mirar el estanque, cuando un rostro tierno y compasivo se inclinó sobre él, y atrajeron su atención las palabras: «¿Quieres ser salvo?» La esperanza renació en su corazón…

Jesús le dice: «Levántate, toma tu lecho y anda.» Juan 5:6-8. Con nueva esperanza el enfermo mira a Jesús. La expresión de su rostro, el acento de su voz, no son como los de otro cualquiera. Su misma presencia parece respirar amor y poder. La fe del paralítico se aferra a la palabra de Cristo. Sin otra pregunta, se dispone a obedecer, y todo su cuerpo le responde.

En cada nervio y músculo pulsa una nueva vida,  y se transmite a sus miembros inválidos una actividad sana. De un salto se pone de pie, y emprende  la marcha  con paso firme y resuelto, alabando a Dios y regocijándose en sus fuerzas renovadas…

Nunca penséis que Cristo está lejos. Siempre está cerca. Su amorosa presencia  os circunda. Buscadle  sabiendo  que desea  ser encontrado por vosotros. Quiere que no solo toquéis su vestidura, sino que andéis con él  en comunión  constante  (El ministerio de curación,  pp. 55, 57).

Es necesario acercarse a la gente por medio del  esfuerzo personal. Si  se dedicara menos tiempo  a sermonear  y más al  servicio personal, se conseguirían mayores resultados.  Hay que aliviar a los pobres, atender  a los enfermos, consolar a  los afligidos  y dolientes, instruir  a los ignorantes y aconsejar a los  inexpertos.  Hemos  de  llorar  con  los que lloran  y regocijamos  con los que  se regocijan.  Acompañada del poder de persuasión, del poder de la oración, del poder del amor  de Dios, esta obra no será  ni  puede  ser infructuosa…

Debemos animar al enfermo y al  doliente  a que  miren  a Jesús  y vivan.   Pongan   los  obreros   cristianos  a  Cristo,  el  divino   Médico,  en continua presencia de aquellos a quienes  desalentó la enfermedad del cuerpo  y del alma. Dirijan sus  miradas  hacia  Aquel que  puede  sanar  la enfermedad física y la espiritual. Háblenles  de Aquel  que se compadece de sus flaquezas.  Persuádanles a que se entreguen al  cuidado  de Aquel que  dio  su  vida  para  que  ellos  puedan obtener  vida  eterna.  Háblenles de su amor,  del poder  que tiene  para  salvar  (El ministerio de curación, pp.  102, 103).

Las  palabras  de  Cristo  nos  enseñan que  debemos  consideramos inseparablemente unidos a nuestro  Padre celestial. Cualquiera sea nuestra situación, dependemos de Dios, quien tiene todos  los destinos  en sus manos.  Él  nos  ha señalado  nuestra obra,  y nos ha dotado  de facultades y recursos para  ella.  Mientras  sometamos la voluntad  a Dios, y confiemos en su fuerza  y sabiduría, seremos guiados  por sendas  seguras,  para cumplir nuestra  parte  señalada en su gran plan (El Deseado de todas las gentes, pp. 179, 180).

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Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2023.
4º. Trimestre 2023 «LA MISIÓN DE DIOS: MI MISIÓN»
Lección 8: «MISIÓN EN FAVOR DE LOS NECESITADOS»
Colaboradores: Ana Hironymus & Esther Jiménez

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