«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?». Mateo 14:31
¿POR QUÉ DUDASTE?», le preguntó Cristo a Pedro cuando se hundía. A nosotros se nos podría hacer la misma pregunta. {…] El Señor ha prometido darnos poder para resistir. Al escudriñar las Escrituras, encontramos base para confiar, provisión suficiente. Es nuestro privilegio decir valientemente, pero con humildad: «El Señor es mi ayudador, por lo tanto no seré conmovido en mi firmeza. Mi vida está oculta con Cristo en Dios. Porque él vive, yo también viviré». Prometamos ante Dios y los ángeles celestiales que no deshonraremos a Dios pronunciando palabras de desánimo o incredulidad. {…] Cerremos la puerta a la desconfianza y abramos ampliamente la puerta a la fe, invitemos al Huésped celestial al templo del alma. — The Review and Herald, 9 de junio de 1896.
Podemos elegir quién gobernará nuestro corazón y controlará nuestra mente. Si elegimos abrir la puerta a las sugestiones del maligno, nuestra mente se llenará de desconfianza y rebeldía. Podernos manifestar nuestros sentimientos, pero cada duda que expresamos es una semilla que germinará y dará fruto en la vida de otro, y será imposible contrarrestar la influencia de nuestras palabras. Podemos recuperarnos de nuestro período de tentación […], pero otros que han sido conmovidos por nuestra influencia tal vez no sean capaces de escapar de la incredulidad que hemos sugerido. Cuán importante es que hablemos a los que nos rodean únicamente de temas que produzcan fortaleza espiritual e iluminen. — The Review and Herald, 11 de febrero de 1890.
Tenemos el deber de estimular la fe, de hablar de la fe para poder tener fe. Si expresamos dudas y estimularnos la duda, tendremos abundantes dudas, porque Satanás nos ayudará en esta obra. Necesitamos corazones y labios santificados. Necesitamos respirar en la rica y tonificante atmósfera que procede de la Canaán celestial. […] ¿Para qué llenar la galería de la mente con sombrías escenas de duda? ¿Por qué no dejar que los resplandecientes rayos del Sol de Justicia iluminen las cámaras del corazón y la mente, y disipen las sombras de la incredulidad? Busquemos la luz, que es Jesús el precioso Salvador. — Manuscrito 23.
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Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel
