«Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro» (Números 22: 31).
APLÍCALO A TU VIDA
Lunes
Lee el Texto clave de esta semana y medita sobre el hecho de que Balaam requirió de más tiempo que una burra para darse cuenta que estaban en presencia de un ser divino. Los animales no pecan, sin embargo sufren con la humanidad por causa del pecado. Cuando Balaam golpeó a la asna sobre la que cabalgaba, le causó sufrimiento a este animal inocente. Dios quiere que hagamos las vidas de sus criaturas lo más llevaderas posibles, porque están atrapados en este mundo de pecado pero, a diferencia de nosotros, son inocentes de pecado por decisión propia.
¿De qué maneras podrías ayudar a animales inocentes que se maltratan? Si hubiera un centro de acogida para animales cerca de donde vives, averigua acerca de trabajo voluntario que puedas hacer allí.

