«Y mientras tu siervo estaba ocupado en una y en otra cosa, el hombre desapareció». 1 Reyes. 20:40
El rey sirio Ben Hadad cercó a Israel con miles de soldados. Comparado con su ejército, el de Israel se veía insignificante; sin embargo, el profeta de Dios había prometido que la victoria sobre el enemigo sería total. Apoyado en esa certeza, Israel arrolló a los sirios en el campo de batalla, pero el rey Acab aceptó una tregua y dejó a Ben Hadad vivo.
A manera de reprimenda, el profeta le contó luego al rey Acab la historia de un siervo al que se le había encomendado vigilar a un prisionero de guerra. Ocupado en otros de sus muchos quehaceres, el siervo olvidó su tarea principal, aun cuando su vida dependía de ella; y el prisionero… se le escapo.
El objetivo del profeta era claro. La victoria total era alcanzable, había estado a la mano… pero Acab había dejado que se le escurriera entre los dedos. ¿Podría esta parábola aplicarse a nosotros? ¿Será que como Acab le hemos dado tregua al mal?
La victoria está a nuestro alcance, pero estamos demasiado ocupados para aprovecharla. El triunfo es real, pero estamos demasiado ocupados para reclamar el cumplimiento de las promesas de Dios. Estamos demasiado ocupados para dedicarnos al estudio de la Biblia, la oración o la meditación sobre las Escrituras.
¿Necesita revitalizar su vida espiritual? Ante el ritmo frenético de la vida de hoy, a continuación le presentamos tres sugerencias para la renovación espiritual.
- Utilice la Biblia como material paro concentrarse en el tema de su oración. Hay diez capítulos sobre la muerte de Cristo en las Escrituras: dos, en el Antiguo Testamento (el Salmo 22 e Isaías 53); y ocho más, en el Nuevo Testamento: Mateo 26 y 27, Marcos 14 y 15, Lucas 22 y 23, Juan 18 y 19. Sobre sus rodillas, abra la Biblia. Lea un versículo por ver. Ore acerca de lo que acaba de leer.
- Vuelva a descubrir las promesas preciosas de Dios. Según el pionero adventista J. N. Loughborough, hay más de 3.500 promesas en la Biblia. Compre algún libro de promesas bíblicas. Lea unas cuantas cada día, y reclame por fe su cumplimiento.
- Lea detenidamente los evangelios o las cartas de San Pablo. Escriba un resumen de cada capítulo, en una o dos líneas.
A medida que pase tiempo con Dios de su Palabra, su vida espiritual cobrará fuerza y energía. La espada del Espíritu decapitara el dragón de la ocupación excesiva en su vida.
www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Lecturas Devocionales Familiares 2023
«SOBRE TIERRA FIRME»
Por: MARK FINLEY
Colaboradores: Familia Mariscal & Paty Solares
