«Después que Lot se fue, el Señor le dijo a Abram: “Desde el lugar donde estás, mira bien al norte y al sur, al este y al oeste; yo te daré toda la tierra que ves, y para siempre será tuya y de tus descendientes»(Génesis 13:14-15).
Podría pensar que Abram se quedó triste porque su sobrino eligió el fértil valle mientras que la zona donde él estaba era inhóspita, pero no tuvo mucho tiempo para lamentarse de su entorno, pues muy pronto Dios vino a su encuentro con la indicación de que levantar su vista y mirara hacia los cuatro puntos cardinales; Dios le aseguró que esa tierra sería de sus descendientes, muchísimo más allá de los que sus ojos alcanzaban a divisar. Una vez más Abram le tomó la palabra a Dios, creyó todo aun cuando faltaban siglos para que la promesa se concretara.
Abram no solo levantó su vista, también levantó sus pies y caminó a través del territorio que algún día sería de Israel como nación. Dios le ordenó: «Levántate y recorre la tierra a lo largo y a lo ancho» (vers.17). Abram obedeció, su fe era viva, dinámica y activa. La misma fe que Dios espera que desarrollemos. Asimismo, levantó su tienda para establecerse en el encinar de Mamre; además, «levantó» su corazón a Dios, representado por el acto de edificar un altar para adorarlo (vers. 18). Ahora la tierra donde vivía Abram era mejor que el lugar donde vivía Lot porque ahí se adoraba a Dios y por lo tanto tenía la bendición divina. Cualquier hogar donde se adora a Dios es mejor que la casa más lujosa que pueda existir en que no se reconozca al Señor.
Así que, no importa donde vivas, tu hogar será mejor que cualquiera si levantas tu vista para buscar al Señor mediante la oración cada día; si levantas tus pies para conducirte en la senda que ha trazado en la Biblia; si levantas el altar en tu casa para recordar que Jesús murió por ti en la cruz y así darnos vida eterna. La fe práctica de Abram se manifestó en hechos concretos, pues intencionalmente buscaba la compañía divina.
Dios quiere prosperarte aún más, para que esto sea realidad, imita a Abram. No dejes pasar un solo día sin buscar la compañía de tu amigo celestial. La decisión es solamente tuya. Su presencia en tu vida no será por obra de la casualidad, sino solamente mediante una búsqueda consciente e intencional.
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2023.
“SIGUIENDO LAS HUELLAS DE LOS GRANDES PERSONAJES DE LA BIBLIA”
Por: «CÉSAR SÁNCHEZ MURILLO»
Colaboradores: Karla González & Sebastian Rondon.

