sábado , 29 agosto 2026
Lección E. Sabática Universitarios 2022

inVita -DESCANSO PACIFICO

Cuando Jesús creó el sábado como un día de descanso al final de la semana de la creación (Génesis 2: 1-3), fue para invitarnos a su descanso (Marcos 2: 27). Como se analizó en la cuarta lección, aun en un mundo pecaminoso, ese descanso significaba el reconocimiento de nuestra dependencia de Dios. Sin embargo, cuando entró el pecado, el descanso llegó a significar aún más.

A causa del pecado, la paz que Adán y Eva habían experimentado fue remplazada por el temor (Génesis 3: 10). Una mente en reposo tiene paz, pero la humanidad había abandonado su paz. Ahora el temor, la ansiedad y el estrés imperaban en su entorno. Jesús promete una paz diferente a la que el mundo da: «Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo» (Juan 14: 27). La paz que Jesús da erradica el temor, concede la libertad para vivir en abundancia (ver Juan 10: 10).

No solo sus vidas internas fueron reordenadas, sino que la relación entre Adán y Eva fue mancillada. En lugar de una compañía amorosa (Génesis 2: 22-25) ahora imperaban la culpa y la desconfianza (Génesis 3: 11-13). Como una anticipación del ministerio de Cristo, Juan el Bautista profetizó que iba a «reconciliar a los padres con los hijos» (Lucas 1: 17). Tener a Cristo en el corazón proporciona sanidad a nuestras relaciones rotas (Efesios 2: 14-18).

De principal importancia es la paz que Cristo brinda entre la humanidad y Dios (2 Corintios 5: 18-19). Esta paz se logra a través de su salvación: «Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo» (Romanos 5: 1). Las relaciones de enemistad (Romanos 5: 10) se convierten en relaciones entre hermanos (Juan 1: 12).

Hablando en términos generales, Cristo ofrece descanso a la humanidad de las obras de pecado. Romanos 6 nos dice que «el pago que da el pecado es la muerte, pero el don de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor» (Romanos 6: 23). Recibes el pago cuando has trabajado. El versículo nos dice que la paga del pecado es la muerte. Entonces, podemos deducir que el pecado es un trabajo. Es un trabajo agotador que en última instancia resulta insatisfactorio (Isaías 55: 2). Jesús nos invita a entrar en el descanso de su salvación del pecado.

«Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros» (Mateo 11: 28-30).

Escríbelo aquí

  1. Medita nuevamente en Deuteronomio 5: 12-15 y busca a Jesús en el pasaje.
  2. ¿En qué facetas de tu vida necesitas que Jesús te dé descanso?
  3. ¿Qué te está diciendo Jesús a través de estos versículos?
  4. ¿En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente o identificar algún rasgo nuevo de él?
  5. Para meditar y orar:
  6. ¿Cómo respondes al ver a Jesús de esta manera?

#Inverso
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
2do. trimestre 2022 INVERSO
Lección 5 «DESCANSAR EN LA SALVACIÓN»
Colaboradores: Estrellita Hernandez y Mayra Cota

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