El Cuarto mandamiento se considera generalmente entre los adventistas del séptimo día como la piedra angular de la autoría divina de la creaciõn; sin embargo, otros textos de la Biblia amplían nuestra comprensiõn de este estatus divina. Un ejemplo es la expresión ‹todas las cosas» utilizada tres veces en dos versículos de Pablo (Colosenses 1: 16-17). «En él fueron creadas todas las cosos, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles. [… Y él es antes que todas las costs, y todas las cosos en el subsisten»; es decir, tanto lo visible como lo invisible se encuentra entre ‹’todas las cosas» que fueron creadas por Dios, y en él subsisten.
Respondiendo a la invitación «Vengan, vamos a discutir este asunto» (Isaias 1: 18), se puede concluir con seguridad que, aparte del pecado y sus consecuencias, todo Io que existe de manera natural es por el poder creador de Dios, ya se trate de lo físico, no físico, animado, inanimado, visible, invisible o de cualquier otro término que describa la realidad (tiempo y espacio). Dios es el orìgen de todo ello, incluido del propio concepto de «ser».
Como fuente de ‹sodas la cosas», Dios debe ser anterior a «todas las cosas». Pero quién es este Dios anterior y creador? El propio Padre eterno respondió a esta pregunta cuando dijo al Hijo: «Tú, oh Señor, afirmaste la tierra desde el principio; tú mismo hiciste el cielo» (Hebreos 1: 10). Esta condiciõn del Hijo como Dios Creador, establece el comienzo del sublime Evangelio de Juan (Juan 1: 1-3).
El relato de la creación con el que da inicio la Biblia presenta a Jesùs como el preexistente Dios de quien emanan la vida y la existencia; el tiempo y la eternidad. La acuciante preguntara resuena de nuevo: entonces, qué tiene que ver esto con el mandamiento del sábado? ! Mucho, en todos los aspectos!
La celebración del sábado es una celebración de la eternidad de Jesucristo. Es más que esto: es una celebración de aquel que es la fuente misma de la eternidad. Par eso es que su nombre es «Padre eterno» (lsaías 9: 6) o, como una versión lo expresa, «Padre de la eternidad» (Young’s Literal Translation).
Recordar el sábado para santificarlo es recordar que Jesús, desde siempre y para siempre, desde la eternidad y hasta la eternidad, es Dios Todopoderoso. Esta gloriosa celebración continuará por toda la eternidad (lsaías 66: 23).
Medita nuevamente en Juan 1: 1-13 y busca a Jesús en el pasaje.
- ¿Qué te está diciendo Jesús a través de estos versículos?
- Te sientes diferente sobre eí sábado dependiendo de si lo ves como una adoración a Dios Padre o a Jesús?
- En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente o identificar algún rasgo nuevo de él?
Para meditar y orar:
4.-¿Cómo respondes al ver a Jesús de esta manera?
#Inverso
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
2do. trimestre 2022 INVERSO
Lección 1 «PRINCIPIOS Y FINALES»
Colaboradores: Estrellita Hernandez y Mayra Cota
