«Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, si no que se mantengan unidos en un mismo propósito». 1 Corintios 1: 10, NVI
TENEMOS UN SEÑOR, una fe, un bautismo. El evangelio de Cristo debe alcanzar a todas las clases, todas las naciones, todas las lenguas y pueblos. La influencia del evangelio debe unir en una gran hermandad. Tenemos un solo Modelo que debemos imitar en la edificación del carácter, y entonces todos tendremos el molde de Cristo; estaremos en armonía perfecta; las nacionalidades se unirán en Jesucristo, poseyendo la misma mente y el mismo juicio, hablando de las mismas cosas y glorificando a Dios con una sola boca. Esta es la obra que el Redentor del mundo debe realizar por nosotros. Si aceptamos la verdad como está en Jesús desaparecerán los prejuicios nacionalistas y los celos, y el espíritu de verdad unirá los corazones en uno solo. Nos amaremos como hermanos; estimaremos al prójimo más que a nosotros mismos; seremos bondadosos y corteses humildes y afables, y accederemos fácilmente a las súplicas; estaremos llenos de misericordia y de buenos frutos. […]
Dios sabe cómo entenderse con las peculiaridades de las diferentes nacionalidades. […] El mensaje del tercer ángel […] ha de unir al pueblo para realizar una obra especial, y prepararlo con la perfección del carácter para unirse como una gran familia en las mansiones que Cristo ha ido a preparar para aquellos que lo aman. […]
La verdad es todopoderosa y de vastos alcances. Unirá las nacionalidades en una gran hermandad. […] Cristo, morando en los seres humanos, los une en una gran plataforma, preparándolos para que vivan unidos como una familia en el cielo. Es la verdad la que une a los seres humanos y remueve los prejuicios nacionales. […]
La verdad tendrá la misma influencia modeladora sobre los corazones, cualesquiera sean las nacionalidades. Cada corazón humano que ha aceptado la verdad se inclinará ante la majestad de su poder, y cuando Cristo more en el corazón por fe, tendrá un solo pensamiento, porque Cristo no está dividido. Serán fuertes en su fortaleza, felices y unidos en su paz. La verdad es la misma en su poder subyugador que ejerce sobre todos los corazones. Refinará y ennoblecerá el corazón del que la recibe.- Manuscrito 12, 1886.
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Devocional Vespertino Para 2022.
«NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Herber Perez & Martha González.

