jueves , 8 octubre 2026
Matinal Para Damas 2022

¡DÉJENSE LLEVAR!

 

“El viento sopla de donde quiere, y oye su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a donde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”

(Juan 3:8).

Cuando éramos niñas, mis hermanas y yo uso un arma secreta para soportar los veranos recalcitrantes de Buenos Aires: una piscina rectangular, de lona. A las tres nos encantaba jugar un juego que mi hermana mayor, Betina, había inventado. Nadábamos en círculo, con todas nuestras fuerzas, para crear una especie de remolino de agua. Entonces, cuando mi hermana mayor juzgaba que la corriente era lo suficientemente fuerte, ella gritaba: “¡Déjense llevar!” Por unos preciosos segundos, flotamos sin esfuerzo, llevados por la corriente.

Unas semanas atrás, mientras pedaleaba al trabajo en mi bicicleta nueva, me acordé de este juego. Hay una calle empinada justo antes de llegar a la oficina. La subida es durísima, pero en bajada no hace falta pedalear; alcanza con la fuerza de gravedad. Ese día, sin embargo, soplaba un viento implacable. Llegué a la cima jadeante; con el viento y la lluvia golpeandome la cara. Me detuve un segundo para respirar, y después me lancé cuesta abajo, como escuchando un eco de mi infancia: “¡Déjense llevar!” Pero nada sucedió. En lugar de deslizarme a toda velocidad, quedé inmóvil. La única solución para contrarrestar la fuerza del viento fue pedalear cuesta abajo.

“Jesús, ¿cuál es la lección que tengo que aprender?», o mientras pedaleaba. Entonces, vino a mi mente un versículo de la Biblia: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene , ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu” (Juan 3:8).

“¡No quiero ir en contra de tu Espíritu, ni de tus planes para mi vida!», oré mientras aún hacía fuerza para avanzar. “Enséñame a detectar dónde estás obrando ya sumarme a ese plan. No quiero perder tiempo creando mis propios planes Enséñame a ver lo que tú ya estás haciendo ya dejarme llevar”.

Uno de los mitos más peligrosos de la vida adulta es creer que estamos al control de todo lo que nos sucede… O que debería ser así. ¡Esto no es cierto! El Espíritu Santo debe estar al mando. Nuestra parte es dejarnos llevar, como niños. En El ministerio de curación, Elena de White dice: “Son muchos los que, al idear planes para un brillante porvenir, fracasan completamente. Dejad que Dios haga planes para vosotros. Como niños, confía en la dirección de Aquel que guarda os pies de sus santos» (p.380).

Señor, en lugar de hacer mis aviones y esperar que tú los bendigas, quiero ir a donde sople el viento. Enséñame a izar las velas del alma, a ceder el control ya avanzar por fe.

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lecturas Devocionales para Damas 2022
“SIN MIEDOS NI CADENAS”
Por: VANESA PIZZUTO
Colaboradores: Nathalia Bernal & Adriana Jiménez

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