Tal vez Ud. diga: “Pero yo he dado mi promesa, ¿debo retractarla?” Le contesto: Si Ud. ha hecho una promesa contraria a las Sagradas Escrituras, por lo que más quiera retráctela sin dilación, y con humildad delante de Dios arrepiéntase de la infatuación que la indujo a hacer una promesa tan temeraria. Es mucho mejor retirar una promesa tal, en el temor de Dios, que cumplirla y por ello deshonrar a su Hacedor.
Recuerde Ud. que tiene un cielo que ganar, una senda abierta a la perdición que rehuir. Dios quiere decir lo que dice. Cuando prohibió a nuestros primeros padres que comiesen del fruto del árbol del conocimiento, su desobediencia abrió las compuertas de la desgracia para todo el mundo. Si andamos en forma que contraríe a Dios, él nos contrariará a nosotros. Nuestra única seguridad consiste en rendir obediencia a todos sus requerimientos, cueste lo que cueste. Todos están fundados en una sabiduría y un amor infinitos.— Joyas de los Testimonios 2:119-122.
#MensajeParaLosJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Libro Mensaje Para los Jóvenes
Sección 14—EL NOVIAZGO Y EL MATRIMONIO—CAP 150—
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
