Se han realizado muchos intentos para demostrar que el pacto histórico antiguo (el del Sinaí) era un pacto de leyes, reglas y mandamientos, en contraste con el nuevo pacto, considerado un pacto de amor. Pero tales intentos fracasan al examinarlos más en profundidad.
Muchos eruditos consideran que Deuteronomio es el libro del pacto de Israel, ya que contiene la reiteración de Moisés del pacto de Dios con Israel y está estructurado como los tratados de Oriente Próximo de la época de Moisés. Significativamente, Deuteronomio contiene más referencias al amor que Dios muestra por las personas, e invitaciones para amarlo a él y al prójimo, que cualquier otro libro de la Biblia, aparte de Salmos, Oseas, Juan y 1 Juan.
La primera referencia que aparece en la Biblia respecto al amor de Dios por la gente se encuentra en el segundo de los Diez Mandamientos, donde él mismo dice: «Trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos» (Deut. 5: 10; Éxo. 20: 6). (Las versiones bíblicas modernas, incluyendo a las más tradicionales, traducen el término hebreo hesed como «misericordia»; aunque también utilizan: «amor inagotable» [NBLA, NTVJ, «amor» [NIV], «bondad» [TLA], «fiel amor» [PDT]). El amor de Dios por su pueblo, por el «huérfano», por las «viudas» y los «extranjeros», se repite una y otra vez en el resto del libro de Deuteronomio (7: 8-9; 10: 15, 18; 24: 19; 27: 19). Tal como hemos dicho ya, este énfasis en el amor de Dios por los seres humanos rara vez se manifiesta en otras partes de las Escrituras; sin embargo, una vez expresado en el pacto del Sinaí, se convierte en un tema fundamental en la Biblia.
La revelación del amor de Dios por los seres humanos sorprendió al creyente del Antiguo Testamento, al igual que al creyente del Nuevo Testamento. Por ejemplo, el Salmo 136 repite esta idea 26 veces, «su amor [hebreo hesed] es eterno» (NVI), un fenómeno que no se encuentra en ningún pasaje del Nuevo Testamento. Ese amor divino motivaba la propensión a obedecer del creyente de los tiempos del Antiguo Testamento.
La Shemá (Deut. 6: 4-9), expresada por Moisés luego de su reiteración de los Diez Mandamientos (Deut. 5: 2-22), contenía el principio de motivación central para la respuesta del creyente a los mandamientos de Dios y al evangelio: «Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» {Deut. 6: 5). Jesús lo llamó «el más importante y el primero de los mandamientos» {Mat. 22: 38), sugiriendo que era el principio que motivaba todas las interacciones y relaciones en el cielo antes de la entrada del pecado. Reaparecerá en la tierra nueva, cuando la expresión prohibitiva de los mandamientos ya no será necesaria como ahora, en la era del pecado; entonces la forma positiva de los mandamientos impregnará y motivará cada corazón.
En Deuteronomio, el libro del pacto del Antiguo Testamento, la apelación era a partir de aquel momento: ama a Dios y guarda sus mandamientos.
Observa el orden:
1) ama a Dios y 2) guarda sus mandamientos.
En la economía divina, la obediencia a los mandamientos de Dios nunca fue un acto de mala gana, sino una muestra del «servicio y la lealtad que se rinden por amor» (El camino a Cristo, cap. 7, p. 91). En todo el libro de Deuteronomio, el llamado a la fidelidad al pacto está basado primeramente en el amor; luego sigue la obediencia a los mandamientos de Dios (Deut. 7: 9, Juan 14: 21; 10: 12-19, Juan 13: 34; 11: 1, 13-14, 22-24, Juan 15: 10; 13: 3, 4; 19: 8, 9; 30: 6; Fi l. 2: 13, 16, 19, 20}.
Para que eso suceda en ese orden (primero amor, luego obediencia}, él debe escribir su ley en nuestros corazones, y esa es su meta y su deleite. El concepto del apóstol Pablo, «el amor es el cumplimiento de la ley» (Rom. 73: 10, NBLA), fue establecido en el pacto del Sinai. Esa es otra razón por la que los pactos antiguo y nuevo eran iguales entre sí, en el nivel más fundamental.
¿En qué lugar de esta lección podría encajar el «segundo» gran mandamiento (Lev. 19: 18: «Ama a tu prójimo, que es como tú rnismo»]?
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2021.
2do. trimestre 2021 “Descifrando los Pactos”
Lección 3 «DOS ÉPOCAS UN MISMO MENSAJE»
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo
