viernes , 9 octubre 2026
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La Oración

Un refugio siempre abierto

El camino hacia el trono de Dios siempre está abierto. No podéis estar continuamente arrodillados en oración, pero vuestras peticiones silenciosas pueden ascender constantemente a Dios en busca de fuerza y dirección. Al ser tentados, podéis huir al lugar secreto del Altísimo. Sus brazos eternos os rodearán.—En Lugares Celestiales, 86.

«El secreto del poder espiritual»

La oración es el aliento del alma. Es el secreto del poder espiritual. No puede ser sustituida por ningún otro medio de gracia, y conservar, sin embargo, la salud del alma. La oración pone al corazón en inmediato contacto con la Fuente de la vida, y fortalece los tendones y músculos de la experiencia religiosa. Descuídese el ejercicio de la oración, u órese espasmódicamente, de vez en cuando, según parezca propio, y se perderá la relación con Dios. Las facultades espirituales perderán su vitalidad, la experiencia religiosa carecerá de salud y vigor…

Es algo maravilloso que podamos orar eficazmente; que seres mortales indignos y sujetos a yerro posean la facultad de presentar sus peticiones a Dios. ¿Qué facultad más elevada podría desear el hombre que la de estar unido con el Dios infinito? El hombre débil y pecaminoso tiene el privilegio de hablar a su Hacedor. Podemos pronunciar palabras que alcancen el trono del Monarca del universo. Podemos hablar con Jesús mientras andamos por el camino, y él dice: Estoy a tu diestra.—Mensajes para los Jóvenes, 247, 248.

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LA ORACIÓN
 ″CAPÍTULO 1- DIOS NOS INVITA A ORAR″
Por: Elena G De White
Colaboradores: Adriana Jiménez & América Lara

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