Cuando el corazón cede a la influencia del Espíritu de Dios, la conciencia se vivifica y el pecador discierne algo de la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios, fundamento de su gobierno en los cielos y en la tierra. «La Luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo», (Juan 1:9) ilumina las cámaras secretas del alma, y quedan reveladas las cosas ocultas. La convicción se posesiona de la mente y del corazón. El pecador reconoce entonces la justicia de Jehová, y siente terror de aparecer en su iniquidad e impureza delante del que escudriña los corazones. Ve el amor de Dios, la belleza de la santidad y el gozo de la pureza. Ansía ser purificado y restituido a la comunión del cielo (El camino a Cristo, p. 24).
Tal vez haya algunas cosas que no entendemos en este mundo. Algunas partes de la Biblia nos parecen misteriosas, porque están fuera del alcance de nuestro entendimiento finito. Pero cuando el Salvador nos conduzca junto a las aguas vivas, nos hará comprender lo que antes no entendíamos claramente.
Cuando pienso en la gloria futura del cielo, experimento el intenso deseo de que todos los seres vivos se enteren de ello … Deseo levantarlo ante la gente como el poderoso Sanador. . .
Es de suma importancia el que andemos tras las cosas espirituales 0 las terrenales. Estas últimas pronto pasarán. En estos tiempos se ve la destrucción de muchos tesoros terrenales. Hay «terremotos por los lugares» y se multiplican las tribulaciones y dificultades por todas partes. Mas nosotros tenemos el privilegio de preparamos para convertirnos en miembros de la familia celestial, en hijos del Rey del cielo (ML vida hoy, p. 353).
Entre la escuela establecida al principio en el Edén y la escuela futura, se extiende todo el período de la historia de este mundo, historia de la transgresión y del sufrimiento humano, del sacrificio divino, y de la victoria sobre la muerte y el pecado … Restaurado a la presencia de Dios, el hombre volverá a ser enseñado por él, como en el principio: «Conocerá mi pueblo la virtud de mi Nombre: … en aquel día conocerán que yo soy aquel que dice: ¡Heme aquí!»… .
¡Qué campo se abrirá allí a nuestro estudio cuando se quite el velo que obscurece nuestra vista y nuestros ojos contemplen ese mundo de belleza del cual ahora tenemos vislumbres por medio del microscopio; cuando contemplemos las glorias de los cielos estudiados ahora por medio del telescopio; cuando, borrada la mancha del pecado, toda la tierra aparezca en «la hermosura de Jehová nuestro Dios! (El hogar cristiano, pp. 496, 497).
#NotasdeEllenGWhite
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Notas de Ellen G. White para la Escuela Sabática 2020.
4to. trimestre 2020 “COMO INTERPRETAR LA BIBLIA”
Lección 13: «EL CIELO, LA EDUCACIÓN Y EL ETERNO APRENDIZAJE»
Colaboradores: Rosalyn Angulo & Esther Jiménez A
