Job era un hombre rico y tenía una familia grande y feliz. Pero de pronto perdió a sus hijos, sus animales y sus criados. Además, se enfermó.
Sus amigos no entendían cómo podía seguir amando y sirviendo a Dios. Sin embargo, Dios lo ayudó a pasar todos esos males y volver a ser feliz.
¿Y yo?
¿Te enojas cuando alguna cosa no te sale bien?
Confía en que Dios nunca te abandonará si tienes fe en él.
Mi oración para hoy
Señor, yo quiero tener siempre un corazón agradecido.
En la Biblia leemos:
«No tengas miedo. Quédate conmigo, que aquí estarás a salvo» (1 Samuel 22: 23, NVI).
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
