Cuando Pablo estuvo bajo arresto domiciliario en Roma, escuchó buenos informes de los creyentes cristianos de otras ciudades y pueblos. Pablo recibía los informes de las buenas obras que ellos estaban llevando a cabo para extender el evangelio de Jesús, y de sus interacciones amantes con los demás cristianos. A su vez, el apóstol les dio un buen informe de sus experiencias en Roma. A pesar de ser prisionero, aún se podía regocijar en el Señor y daba testimonio a los guardias y a los que estaban en la casa del César. La historia de Pablo es un ejemplo para nosotros de cuán vital es nuestra conducta cristiana como testimonio y para esparcir el amor de Cristo.
Muchas personas pueden ser alcanzadas y ganadas para Cristo si tan solo observan el buen ejemplo de otra persona. ¿Puedes nombrar a alguien que en tu propia experiencia haya sido un buen testimonio o ejemplo?
Plan de lectura para esta semana*
Los hechos de los apóstoles, capítulos 44 y 45.
Colosenses; Filipenses
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
2do Trimestre 2014
Lecc. 07 Un buen informe
