sábado , 16 mayo 2026
Lección E. Sabática Universitarios 2020

inTerioriza – IGUAL QUE JESÚS

Algunas personas son algo cautelosas cuando escuchan las palabras «discipulado», «evangelismo», u «obra misionera». Por supuesto que debemos ser cuidadosos de que nuestro celo no apunte a las cifras, al desarrollo de gráficas de crecimiento y a celebrar reuniones de estrategia como si la iglesia fuera una empresa con ánimo de lucro; sin embargo, tampoco debemos dejar de ver que el mismo Jesucristo puso en práctica un programa de discipulado.

¿cuál era la meta del discipulado de Cristo?

Dice la Biblia: «Ningún discípulo es más que su maestro: cuando termine sus estudios llegará a ser como su maestro» (Luc. 6:40). La meta del discipulado es la semejanza a Cristo en carácter y conducta.

Cristo enseña que hay formas específicas en las que se manifiesta dicho cambio:

  1. «Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos»» (Juan 13: 35). Jesús quería que sus discípulos fueran conocidos por una característica: el amor; no solo la forma abstracta del amor o la teoría del amor, sino la vivencia real del amor. El amor desinteresado por quienes te rodean es uno de los mayores argumentos de que Cristo mora en tu comunidad de discípulos. La razón por la que es tan importante es que no es algo que surja de manera natural. No es natural asumir una consecuencia negativa en favor de otra persona sin que existan beneficios directos; pero eso es precisamente lo que hace el amor.

Piensa en los padres: no reciben ningún beneficio por tener un indefenso bebé en su entorno. Se privan de sueño, tiempo a solas, dinero, salud, y muchas cosas más; sin embargo, porque aman a su hijo, asumen todas esas cosas negativas. Tal vez digas, «ya pero es que esa es una relación padre-hijo, pero ¿qué motivaría a alguien a asumir una consecuencia negativa por una persona que ni siquiera es familia suya?». La respuesta natural tal vez sea «Nada»; pero el ejemplo y el poder de Jesucristo, en el contexto del discipulado, pueden transformar milagrosamente a un individuo convirtiéndolo en alguien que ama a los demás desinteresadamente. En resumen, los discípulos son personas cuyo motor principal de acción es el amor al prójimo.

  1. «Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame»» (Mat. 76:24). Los discípulos no solo deben amar, sino que Jesús los insta a que se nieguen a sí mismos. El discípulo no solo asume las consecuencias de alguna acción negativa para beneficiar a otra persona, ¡sino que también se cohíbe de recibir algo positivo para beneficio de su persona! No, esta no es una forma de masoquismo religioso; es la sencilla enseñanza que implica ser noble, desinteresado, sacrificado. Una vez más, ¿qué motiva a un individuo a abstenerse de recibir algo positivo para sí mismo? Aparentemente, nada; pero el ejemplo y el poder de Jesucristo en el contexto del discipulado pueden cambiar a ese individuo, convirtiéndolo en alguien desinteresado. En resumen, los discípulos son personas que se niegan a sí mismas.
  2. «Les dijo Jesús: «Síganme, y yo haré que ustedes sean pescadores de hombres»» (Mar. 7: 77). Aunque son conocidos por amarse y negarse a sí mismos, Cristo también llama a sus discípulos a ser pescadores de hombres. Tomando nota de su profesión secular de pescadores, Cristo ahora les promete darles la capacidad para «pescar» personas para el reino de Dios. Pero no son ellos los que deben hacerlo, sino que Cristo es quien los hace convertirse en pescadores de hombres. Con demasiada frecuencia, dependemos de programas, estrategias y sistemas de capacitación para la evangelización (aunque tienen su función). Es cierto que Cristo aquí no ordena, sino que promete que, si lo seguimos, él producirá la transformación. ¿Qué puede motivar a alguien para que lleve a otras personas a Dios? En principio, nada; pero el ejemplo y el poder de Jesucristo, en el contexto del discipulado, pueden cambiar a cualquiera; convirtiéndolo en un evangelista. En resumen, los discípulos son ganadores de almas.

Mientras que de los así llamados -«cristianos» podemos decir que deberían ser puro amor, abnegación y conquista de almas, de los que son realmente discípulos de Jesús podemos decir que son puro amor, abnegación y ganadores de almas. Su relación con lo divino los transforma para que sean semejantes a Jesus.

Regresa al texto que has copiado o parafraseado. Analízalo directamente y reflexiona sobre su contenido con el máximo detenimiento.

  • Encierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
  • Subraya las palabras y frases que consideras más relevantes y que te resultan más significativas.
  • Utiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se relacionan con otros conceptos similares.
  • ¿A qué parece apuntar lo que marcaste?
  • Del pasaje clave, selecciona un versículo para memorizarlo.
  • Escríbelo varias veces con el fin de que te sea más fácil recordarlo.
  • ¿En qué sentido esta definición del discipulado se parece, o difiere, de tu comprensión previa del mismo?

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#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2020.
3er trimestre 2020 “Las Bases Del Discipulado”
Lección 2: «EL OBJETIVO DEL DISCIPULADO«
Colaboradores: Hidai Juarez S & Misael Morillo

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