Afirma la Biblia que cuando Adán conoció Eva, «estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, pero no se avergonzaban» (Gén. 2: 25, RV95). La imagen describe una plena aceptación frente a la completa vulnerabilidad. Esto es lo que todos ansiamos en una relación íntima.
Sin embargo, el pecado nos ha alejado de Dios y en consecuencia los unos de los otros. Una y otra vez, en nuestras relaciones humanas, resultamos lastimados cuando nos abrimos a alguien solo para ser rechazados, incluso ridiculizados. Constantemente estamos en peligro de desarrollar callos emocionales y de endurecernos por causa del dolor. Cada vez que salimos lastimados, hemos de decidir abrirnos nuevamente para ser lastimados de nuevo. Esto es algo que cuesta bastante.
Algunos de nosotros hemos sido lastimados muchas veces y ahora nos da miedo abrirnos incluso a Dios. ¿Nos aceptaría si realmente nos conociera por dentro y por fuera?, nos preguntamos. Nuestros amigos terrenales más cercanos a veces nonos aceptan, y eso que ellos son imperfectos también, ¿cuánto más un Dios santo?
El conocimiento que tiene Dios de nosotros, como David expresa en el Salmo 139, puede ser abrumador. ¡Ni nosotros mismos nos conocemos tan bien! Y si así fuera, tal vez no nos gustaríamos. ¿Cómo puede Dios conocernos tan cabalmente y aun así amarnos sin reservas? De que nos ama no hay duda, la Biblia lo deja muy claro: «Te he amado Con amor eterno» (Jer. 31: 3). La expresión suprema de su amor fue enviar a Jesús para que llegara a ser uno de nosotros, vivir entre nosotros y sufrir la muerte a manos nuestras.
Jesús no solo nos acepta a pesar de conocernos, sino que también se abre para que nosotros lo conozcamos. Al hacer esto, él se hace vulnerable y muchas veces es lastimado cuando lo rechazamos. Las palabras de Juan 1: 11 duelen: «A los suyos vino, pero los suyos no lo recibieron». «Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimiento; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y ni lo estimamos» (Isa. 53: 3, RV95). Dios dio el primer paso para restaurar la intimidad con nosotros y nos invita a confiar en él y a dar un paso en su dirección.
Como seres humanos quebrantados, tenemos capacidad para la intimidad, aunque limitada por nuestro temor al rechazo; sin embargo, al experimentar la plena aceptación en Jesús, llegamos a ser capaces de amar a los demás. Por lo tanto, los verdaderos corazones cristianos están mejor equipados para la intimidad.
Escríbelo aquí
- ¿Dónde ves a Jesús en 1 Corintios 7?
- ¿Has experimentado la intimidad con Jesús?
- ¿En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente, o identificar algún rasgo nuevo de él, basándote en los versículos de este día?
- Para meditar y orar: ¿Cómo respondes t al ver a Jesús de esa manera?
#EscuelaSabatic
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2020.
1er trimestre 2020 “Cómo descubrir el proposito de Dios para tu vida”
Lección 9: «ASUNTOS DE PAREJA«
Colaboradores: Hidai Juarez S & Misael Morillo
