viernes , 17 abril 2026
Matinal De Damas 2024

<>

«A los discípulos se les llamó cristianos por primera ves en Antioquía» (Hech.11, 26, RV95).

«Ser cristiano es ser semejante a Cristo»Elena G. de White

La palabra  shem del  hebreo bíblico, traducida al  español  generalmente como«nombre», quería decir originalmente «señal». El nombre era, en la cultura judía, la señal de la persona que lo llevaba, su rasgo más característico. El  nombre de una persona era, en realidad, una descripción de esa persona, una señal por medio de la cual se la podía conocer.

Cuando leemos, por ejemplo, en Juan 2: 23: «Mientras estaba en Jerusalén, en la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía», lo que estamos  leyendo en realidad no es que mucha gente creyó que Jesús se llamaba Jesús, que ese era su nombre, sino que la persona que tenían delante era en realidad el Mesías, el Cristo, como se hacía llamar.

Leyendo el Antiguo Testamento descubrimos nombres con los cuales Dios eligió revelarse a nosotros, sus hijos, porque eran una señal de su persona, mostraban un rasgo de su carácter. Era, en fin, una forma en que se nos daba a conocer. Elohim, que significa «fuerza», «poder», y que se usa más de 2,500 veces en las Escrituras, te habla de un Dios tan poderoso que lo creó todo de la nada, y tan fuerte que es «el Señor de los ejércitos». ElRoi, «el Dios que me ve», te dice que no existe ninguna circunstancia de tu vida en que él no vea tu situación y vele por tu bienestar. No solo eso, sino que Emanuel, «Dios con nosotros», te dice que, pase lo que pase, nunca estarás sola, porque él siempre está contigo.

En nuestra cultura, los nombres propios no son una señal de lo que somos, aunque muchas veces nuestros padres, cuando nos ponen el nombre, dejan entrever su deseo de que nos parezcamos al personaje bíblico o histórico cuyo nombre han elegido darnos. Pero hay un nombre que nosotras mismas tomamos un día la decisión de llevar:

«cristiana». Este nombre, que usamos para darnos a conocer a otras personas, ¿revela realmente un rasgo de nuestro carácter?

Cuando yo digo de mí misma que soy «cristiana», ¿pueden otros ver realmente que es así y creer en mi nombre, es decir, darse cuenta de que hay una coherencia entre ese nombre que uso como señal externa y la persona interna que soy? Si no es así, es• tamos atribuyéndonos un nombre que no nos corresponde, porque el asunto es suma• mente claro: «Ser cristiano es ser semejante a Cristo». Más claro, imposible.

Vale la pena pensar en ello. Vale la pena llevar el nombre correcto. Vale la pena dejarle claro a todo el mundo que el nombre que llevamos puesto dice realmente quiénes somos.

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
m.youtube.com/c/MeditacionesDiarias/

Lecturas Devocionales para Damas 2024
“VIRTUOSA” Ante todo, cristiana
Por: Mónica Díaz
Colaboradores: Ana Hirónymus  y Adriana Jiménez

 

Matinales más recientes

Matinales relacionados

Un caminar diario a solas con Jesús

  “Jesús le contestó: ‘Yo soy el camino, la verdad y la...

Resoluciones de año nuevo

“No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de...

El legado de una abuela

  “Corona de honra es la vejez que se halla en el...

Las llaves

“Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra...

Copyright 2026