«Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente» (2 Samuel 7:16).
APLÍCALO A TU VIDA
Lunes
Dios le prometió a David que un rey de su linaje se sentaría en el trono y gobernaría a Israel para siempre. A simple vista, pareciera ser una promesa que no se cumplió. Los reyes descendientes de David gobernaron solo hasta el cautiverio babilónico, y la mayor parte de este tiempo, la nación estuvo dividida en dos reinos, Israel y Judá, habiendo reyes del linaje de David solo en Judá.
¿Por qué haría Dios una promesa tan concreta y definida solo para no cumplirla? Los cristianos creen que la promesa de Dios se cumplió de una forma espiritual a través de Jesús, quien provino del linaje del rey David y cuyo reinado durará por la eternidad. ¿Qué evidencia encuentras en la Biblia que apoye esta opinión?
Las promesas que nos hace Dios no siempre se cumplen de la manera que nosotros esperamos. El plan de Dios podría ser mucho más grande de lo que podemos comprender, sin embargo, siempre podemos confiar en que él, finalmente, permitirá que todas las cosas resulten para bien.
