«¡Él me escuchó y atendió mis oraciones!». Salmo 66:19
Nehemías tenía una petición por la cual estuvo orando mucho tiempo. Él trabajaba como el copero del rey Artajerjes. Un día, el rey notó que Nehemías estaba triste, así que le preguntó qué le pasaba. Nehemías entendió que era la oportunidad para decirle al rey que la causa de su tristeza era la ciudad de sus antepasados, Jerusalén, la cual estaba en ruinas.
Como el rey quiso ayudarlo, Nehemías le pidió permiso para ir a su tierra a dirigir la obra de la reconstrucción de la ciudad.
Nehemías también le pidió al rey una carta para los gobernadores de los lugares que estaban en el camino para que lo dejaran pasar con libertad y otra carta para que el guardabosque del rey le diera madera para la construcción. El rey aceptó darle todo, pues sabía que Nehemías contaba con la ayuda de Jesús.
Nehemías oró y actuó. Tú también puedes imitarlo: haz lo que te corresponde y el resto lo hará Jesús.
Actividad. Con la ayuda de tu papá o tu mamá, dibuja en tarjetas a personas o situaciones por las que desees orar. Colócalas en una cajita y, durante el culto familiar, saca una tarjeta y ora por lo que ahí aparece.
Oración. Gracias, Jesús, porque siempre escuchas mis oraciones. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
