Lee el texto de esta semana: Deuteronomio 6
¿Quién es Dios?
Mahoma, nacido en la prominente e influyente tribu de los coraichitas en La Meca alrededor del 570 d. C., es considerado el fundador del islam. Sufrió pérdidas importantes a temprana edad, ya que perdió a su padre antes de nacer y a su madre cuando solo tenía seis años. Los musulmanes creen que, a la edad de cuarenta años, Mahoma recibió su primera revelación de Dios a través del ángel Gabriel. Estas revelaciones, que continuaron por veintitrés años, fueron compiladas más tarde en el Corán, el libro sagrado del islam.
El mensaje de Mahoma sobre el monoteísmo (creencia en un solo Dios) y la reforma social supuso un importante desafío para el orden socio religioso imperante en La Meca, en particular para su arraigado politeísmo (creencia en muchos dioses) y las estructuras de poder del sistema tribal. El conflicto entre Mahoma y las tribus de La Meca se intensificó cuando él rechazó su panteón de dioses y condenó la corrupción que percibía en la sociedad de La Meca. Su mensaje atrajo a un número cada vez mayor de seguidores, pero también provocó persecución y hostilidad por parte de aquellos que lo consideraban una amenaza para su forma de vida establecida.
En el año 622 d. C., ante la creciente persecución, Mahoma y sus seguidores emigraron a Medina, acontecimiento conocido como la Hégira, que marca el inicio del calendario islámico. En Medina, Mahoma estableció una comunidad musulmana y continuó recibiendo revelaciones. Sus esfuerzos por difundir su mensaje en Medina, combinados con sus habilidades estratégicas y diplomáticas, condujeron finalmente a la unificación de las tribus de la península arábiga bajo el islam, sustituyendo las prácticas politeístas por la adoración de un solo Dios. En la actualidad, el islam es la segunda religión más grande del mundo, con dos mil millones de seguidores, lo que representa aproximadamente el 25% de la población mundial. Su influencia se extiende por todos los continentes, con poblaciones significativas en Oriente Medio, el norte de África y el sur de Asia.
En el islam, Jesús es venerado como uno de los profetas más importantes, nacido milagrosamente de la virgen María. El Corán también afirma esa condición de profeta de Jesús, así como sus milagros y su persona, sin embargo, enfatiza que Jesús era un ser humano y un siervo de Dios, no que era divino ni que era el Hijo de Dios. El Corán también enseña que Jesús volverá a la tierra antes del Día del Juicio, para restaurar la justicia y derrotar a los anticristos, aunque su regreso no se considera una segunda venida para completar la salvación, como en el cristianismo, sino una señal definitiva del fin de los tiempos, cuando vivirá como un líder musulmán justo.
Un apologista cristiano declaró: «La diferencia central entre el islam y el cristianismo no radica en las enseñanzas morales, que a menudo coinciden, sino en la naturaleza de Dios y en cómo se relaciona con los seres humanos».* ¿Quién es Dios? ¿Es tres en uno? ¿Uno en tres? ¿Solo uno? ¿Tres dioses? ¿Era Jesús más que un profeta? ¿Era divino? Tal vez la pregunta más importante que nos plantearemos jamás sea quién es Jesús. Lo que creemos sobre él lo moldea todo: nuestra visión de la vida, del cielo, la salvación e incluso cómo manejamos las relaciones interpersonales. Influye en cómo tomamos decisiones, cómo vemos nuestro propósito y cómo vivimos nuestra vida cotidiana. Comprender a Jesús es la base de todo lo que realmente importa.
En este estudio, exploraremos cómo habla Jesús al corazón de cada persona, sea musulmana o cristiana. También examinaremos la sensibilidad de Mahoma hacia el politeísmo y si esta preocupación debiera influir en nuestra comprensión de Dios. Lo más importante es que exploraremos lo que Jesús dijo sobre su propia identidad. Cuando tengamos conversaciones teológicas de estos temas con creyentes de otras denominaciones, no debemos olvidar el gran amor y cuidado que Dios tiene por cada ser humano; nuestro tono siempre debe reflejar eso.
Comparemos las enseñanzas de Mahoma con las afirmaciones de Jesús para descubrir la verdad sobre quién es Jesús.
Desafío de apologética
Cuando un musulmán dice que Jesús era solo un profeta, ¿qué le respondes?
Escribe de tu versión preferida de la Biblia Deuteronomio 6: 4-9. O, si lo prefieres, puedes parafrasear el pasaje o hacer un esquema o un mapa conceptual del mismo.
Identifica algunas de las ideas sobre Dios que se resaltan allí.
1er trimestre 2026 «APOLOGÉTICA: EL AREÓPAGO»
Lección # 07 «JESÚS Y EL ISLAM»
Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez
