Lee para el estudio de esta semana
Para memorizar
«Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (Fil. 1: 21).
Suele decirse que la muerte es parte de la vida. Eso no es cierto. La muerte es lo contrario de la vida, el enemigo de la vida. Pablo dice enfáticamente que Cristo murió para «destruir por su muerte al que tenía el dominio de la muerte, a saber, al diablo; y librar a los que por temor a la muerte vivían como esclavos toda su vida» (Heb. 2: 14, 15).
Aunque estaba dispuesto a morir por Cristo, Pablo confiaba en su destino eterno. Mientras tanto, lo más importante para él era honrar a Cristo y predicar el evangelio al mayor número posible de personas con su propia vida o con su muerte. Tal vez esa sea una de las razones por las que tenemos tantas epístolas suyas, por medio de las cuales pudo llegar a muchas personas y lugares, incluso a algunos sitios que él mismo nunca visitó.
La vida es breve, por lo que debemos hacer el mayor impacto posible para el Reino de Dios en el lapso de los años que Dios nos concede. Buena parte de ese impacto tiene que ver con que fomentemos «la unidad de la fe» (Efe. 4: 13). Como veremos a principios de esta semana, este tema fue una de las razones clave por las que Pablo escribió a los filipenses.
Lección de Escuela Sabática para Adultos 2026
1er. Trimestre 2026 «UNIENDO EL CIELO Y LA TIERRA»
Lección 3: «VIDA Y MUERTE»
Colaboradores: Esmeralda Bermudes y Karla González
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