<<¡Vengo pronto! ¡Dichoso el que hace caso del mensaje profético que está escrito en este libro!»
Apocalipsis 22:7.
Mi futuro, o lo que quedaba de él, estaba resuelto. Cursaba el tercer año de la secundaria y no tenía planes de seguir con la preparatoria. Al graduarme, iba a inscribirme en una escuela donde enseñaban a hacer costura y a bordar, pues era todo lo que necesitaba saber mientras esperaba el regreso de Jesús. ¡Y faltaba poco! Un día, mientras mis compañeros planeaban un reencuentro de amigos, alguien sugirió que nos volviéramos a ver en diez años, a lo que yo respondí: «No creo que lleguemos, Jesús va a regresar antes que eso; quizás en cinco años podamos reunirnos».
Mis compañeros, que sabían acerca de mi religión, comenzaron a preguntarme a qué me refería, y comencé a hablarles de la segunda venida de Jesús. Llegó el día de la graduación y nos despedimos. No hubo fecha de reencuentro. Me inscribí en la escuela de corte y confección y aprendí a coser y a bordar. Pasaron dos años y me gradué. Jesús no regresaba. Me fui a la ciudad de Mérida (México) para estudiar la preparatoria y continuar con las clases de costura… y Jesús no regresaba. Fui a la Universidad de Montemorelos, a estudiar la licenciatura en enfermería… y Jesús no regresaba. Han pasado más de veinte años desde aquella mañana en que les hablé a mis compañeros de secundaria sobre el regreso de Jesús, y si hoy estás leyendo la última lectura devocional de este año es porque Jesús todavía no ha regresado. ¡Pero volverá!
¿Cuánto tiempo llevas esperando la Segunda Venida? ¿Una década o dos? ¿Quizás más? Minutos antes de morir, la cantante Del Delker dijo: «Me sorprende que Jesús no haya venido todavía». Sus palabras causaron un profundo impacto en mí, pues en mi niñez solía escucharla en la casetera de mi mamá con esa voz tan apacible. Me imaginé a mí misma, después de haber cantado toda una vida, morir en edad avanzada y que Jesús no haya regresado todavía.
Querida amiga, nos vamos al cielo y eso es un hecho. ¿Cuándo? No lo sabemos. No obstante, la buena noticia es que las señales anuncian que falta menos que ayer, Durante todo este año hemos aprendido y recordado que tenemos un Dios que cumple sus promesas, por lo tanto, ¡volverá!. Será un placer conocerte en el cielo bajo el árbol de la vida. Dios te bendiga en este nuevo año.
Posdata: Feliz porque tenemos una cita.
Con cariño
Sayli
Lecturas Devocionales para Damas 2025
“MÁS FELIZ EN CRISTO»
Por: Sayli Lucía Guardado Chan
Colaboradores: Milenia de la Rosa y Silvia García
