«Por la fe entendemos que todo el universo fue formado por orden de Dios, de modo que lo que ahora vemos no vino de cosas visibles». Hebreos 11:3.
El mayor sueño de Abraham era tener un hijo. Él soñaba con esa oportunidad. Veía a sus amigos y familiares con niños y no dejaba de pensar en lo especial que sería cuando tuviera la oportunidad de tener a su hijo o hija en brazos.
Un día invitó a Abraham a conversar. El cielo del desierto estaba lleno de estrellas; era azul intenso y oscuro, todo marcado por una serie de puntos luminosos.
—¿Puedes contar las estrellas en el cielo, Abraham?
Después de esta desafiante pregunta, Dios hizo una promesa: así sería la descendencia de Abraham. Él tendría hijos y sus hijos también tendrían hijos y así sucesivamente. ¡Sería más de lo que podría contar!
El otro día leí un dato interesante: ¡hay más estrellas en el cielo que arena en la playa! En la playa tenemos mucha arena. Si tienes un poco de arena en la mano, será difícil contarla grano a grano.
El universo que hizo el Creador está lleno de misterios y curiosidades interesantes. Aún mayor y más hermoso es el amor que él tiene por nosotros.
Mi oración: Señor del universo, te agradezco por tu amor infinito.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2025.
“PALABRITAS DEL CORAZÓN”
Por: «SARAH SUZANE BERTOLLI & ROGERIO CHIMELLO »
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
