Lee Jeremías 24: 6; 31: 16; Ezequiel 11: 17; 28: 25; 37: 14, 25. ¿Cuál fue la promesa de Dios acerca del regreso de Israel a la Tierra Prometida y cómo se cumplió?
Sin embargo, así como la promesa de que Israel poseería la tierra para siempre era condicional ( Deut. 28: 63, 64; Jos. 23: 13, 15; 1 Rey. 9: 7; 2 Rey. 17: 23; Jer. 12: 10-12 ), también lo era la promesa de reasentar y hacer prosperar a Israel en la tierra después del exilio. Al mismo tiempo, los profetas del Antiguo Testamento apuntaban a una restauración que sería obra de un futuro rey davídico ( Isa. 9: 6, 7; Zac. 9: 9, 16 ). Esta promesa se cumplió en la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, en quien se haría realidad todas las promesas hechas al antiguo Israel.
En el Nuevo Testamento no se menciona directamente la Tierra Prometida, pero se nos dice que las promesas de Dios se han cumplido en Jesucristo y por medio de él ( Rom. 15:8; 2 Cor. 1:20 ). En consecuencia, la tierra es reinterpretada a la luz de Cristo y se convierte en el símbolo de las bendiciones espirituales que Dios planea dar a su pueblo fiel aquí y ahora ( Efe. 2: 6 ), y en el futuro.
El cumplimiento definitivo de la promesa divina del reposo, la abundancia y el bienestar en la tierra tendrá lugar en la Tierra Nueva, liberada del pecado y sus consecuencias. En ese sentido, nuestra esperanza como cristianos se basa en la promesa del regreso de Cristo, quien establecerá su Reino eterno en la Tierra hecha nueva tras un período de mil años en el Cielo. Este será el cumplimiento final de todas las promesas acerca de la Tierra.
Lee Juan 14: 1-3; Tito 2: 13 y Apocalipsis 21: 1-3. ¿Qué esperanza final encontramos en estos versículos y por qué la muerte de Jesús nos garantiza su cumplimiento?
Lección de Escuela Sabática para Adultos 2025
4to. Trimestre 2025 «LECCIONES DE JOSÚE ACERCA DE LA FE»
Lección 9: «HEREDEROS DE LAS PROMESAS, CAUTIVOS DE LA ESPERANZA»
Colaboradores: Ana Santillan y Karla González
