sábado , 6 diciembre 2025
Lección de Univversitarios 2025

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Abrazar la verdad

Cuando los gabaonitas se vieron acorralados por circunstancias que escapaban a su control, recurrieron a la mentira. Es una estrategia común que vemos aplicada a lo largo de la historia. Cuando Satanás conspiraba para derrocar a Dios, utilizó la mentira para lograr que una tercera parte de los ángeles del cielo se le uniera. Jesús dijo que el diablo «es mentiroso y es el padre de la mentira» (Juan 8: 44). El libro de Apocalipsis se refiere a él como «aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo» (12: 9). Satanás utilizó la mentira para cortar la estrecha conexión de Adán y Eva con Dios en el Jardín del Edén. Desde entonces, el engaño ha pasado a formar parte de la naturaleza humana, no solo en el sentido de que mentimos a los demás, sino de que también nos engañamos a nosotros mismos. La Biblia dice: «Nada hay tan engañoso y perverso como el corazón humano. ¿Quién es capaz de comprenderlo?» (Jer. 17: 9).

Viendo todos los engaños a los que nos enfrentamos como seres humanos y el daño que causan, Jesús nos ofrece un camino mejor. En Juan 14: 6, leemos que Jesús declaró: «Yo soy el camino, la verdad y la vida», dándonos así la solución a los engaños que se arremolinan a nuestro alrededor. Quizá el aspecto más poderoso de esta afirmación sea la forma en que Jesús presenta la verdad, no como una idea, sino como una Persona. Se presenta a sí mismo como la encarnación y la esencia de la verdad. La verdad tiene un nombre: Jesús. Hablando de Jesús, Juan dijo: «Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros. Y hemos visto su gloria, la gloria que recibió del Padre, por ser su Hijo único, abundante en amor y verdad» (Juan 1: 14). Podemos encontrar personalmente la verdad de Jesús a través de las Escrituras. Jesús dijo a los judíos: «Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí» (5: 39, RV95). Las Escrituras abren un portal a la comunión con Jesús, que es la Verdad.

Vivimos en un mundo que se esfuerza por hacer que la verdad sea subjetiva. Es común que la gente crea que cada uno tiene su propia verdad, como quiera definirla. Esta noción niega la posibilidad de que exista una verdad objetiva e innegable con la que todo el mundo deba estar de acuerdo. Sin embargo, las Escrituras son claras al afirmar que existe una única e inmutable fuente de verdad para todos: Jesús, el Verbo viviente. Jesús mismo dijo: «Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres» (Juan 8: 32). Jesús, la Verdad, nos ofrece la libertad del pecado, y del engaño en particular. Cuando permitimos que Jesús retire de nosotros las mentiras que tan fácilmente creemos sobre nosotros mismos y sobre los demás, encontramos en él una libertad que no podemos encontrar en ningún otro lugar.

Medita nuevamente en Josué 9 y busca a Jesús en el pasaje.

¿Te ofrece el texto una perspectiva nueva o diferente de Jesús?

¿Cómo puedes dejar atrás las mentiras que has creído y aceptar completamente la verdad?

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
4to trimestre 2025 «EL LIBRO DE JOSUÉ»
Lección # 07«RECORDAR LOS ERRORES»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

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