Lee el texto de esta semana: Josué 9
Recordar los errores
No hay nada que se haga más viral que un buen video corto de alguien metiendo la pata. Algunos videos destacan las divertidísimas meteduras de pata de celebridades de la televisión; otros recopilan desastrosos fallos de deportistas, músicos u otros artistas. Aunque a algunos artistas del mundo del entretenimiento puede que no les importe que se los recuerde por sus meteduras de pata, la mayoría de los líderes de alto nivel prefieren que se los celebre por sus logros más respetables. Líderes prominentes como reyes o presidentes suelen hacer todo lo posible por ocultar sus errores y destacar o incluso exagerar sus éxitos. Gestionar su imagen pública es una prioridad absoluta para ellos. Pagan a profesionales de las relaciones públicas y aprovechan la influencia de los medios de comunicación para que informen de sus decisiones y logros de la forma más positiva posible. Los reyes del Antiguo Cercano Oriente hacían lo mismo: publicitaban y conmemoraban sus victorias militares y otros logros destacados. Los arqueólogos han recuperado muchos artefactos antiguos hechos para vanagloria de conquista y dominación. Lo que a menudo falta en los registros históricos son los errores, los fracasos o las pérdidas de un gran rey o un gran reino.
En marcado contraste con esto, la historia bíblica está repleta de detalles poco halagüeños sobre las experiencias de Israel y sus líderes. La Biblia es especialmente sincera sobre los errores de sus héroes más emblemáticos. Si la Biblia no fuera más que una historia de la nación de Israel, ciertamente habría sido en su mejor interés nacional que Israel eliminara de sus registros algunos de los episodios más vergonzosos; sin embargo, dado que es un documento inspirado con el propósito más amplio de enseñar al pueblo de Dios a lo largo del tiempo, las historias tanto de lo bueno como de lo malo se conservaron cuidadosamente para instruir y advertir al pueblo de Dios.
El libro de Josué recoge una historia bastante humillante, en la que Josué y los demás dirigentes nacionales mostraron una decepcionante falta de discernimiento espiritual, lo que resultó en el engaño exitoso de unos visitantes misteriosos. Errores que se habían cometido en Hai se repitieron aquí con los gabaonitas. Una vez más, los israelitas se precipitaron sin esperar a recibir orientación divina. La Biblia registra que Josué y los demás líderes «no pidieron el consejo del Señor» (Jos. 9: 14, NBLA). Los gobernantes de Israel acordaron un tratado de paz con esta delegación extranjera y fueron engañados. Cuando se descubrió el error, la opinión pública se volvió contra Josué y sus compañeros: «Entonces el pueblo protestó contra sus líderes» (v. 18, TLA). A causa de este error, Josué se enfrentó a una crisis de credibilidad como dirigente.
En las batallas que siguieron (descritas en el capítulo 10 de Josué), Dios ayudó a Josué a recuperar el respeto de los israelitas hacia su persona. Cuando se escribió el libro de Josué, este ya se había convertido en un héroe nacional. La gente de su generación no habría protestado si alguien se hubiera olvidado convenientemente de registrar esta historia, pero la Biblia no «limpia» sus registros históricos. Al igual que muchos otros relatos decepcionantes de la Biblia, este capítulo de la historia de Israel ayuda a enseñar a las generaciones posteriores los peligros de la autosuficiencia.
En una época en la que tantas cosas son fake o pura apariencia, la gente anhela algo auténtico. La historia de la Biblia nos desafía hoy a ser honestos con nuestros errores y sinceros con las historias que contamos. Debemos estar dispuestos a reconocer nuestras meteduras de pata para no volver a cometerlas. Cuando tomamos una decisión imprudente, Dios es bueno con nosotros y está dispuesto a ayudarnos a reparar, en la medida de lo posible, el daño causado. En la historia de Dios, nuestros fracasos no nos definen. La gracia divina es poderosa para perdonar, restaurar y reconstruir cuando sufrimos por haber tomado una decisión equivocada.
Mientras estudiamos esta historia de Josué y los dirigentes de Israel, oremos para que podamos discernir las lecciones que contiene y obtener el valor para reconocer nuestros propios errores y aprender de nuestras experiencias.
Escribe de tu versión preferida de la Biblia Josué 9: 1-15. O, si lo prefieres, puedes parafrasear el pasaje o hacer un esquema o un mapa conceptual de todo Josué 9.
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
4to trimestre 2025 «EL LIBRO DE JOSUÉ»
Lección # 07«RECORDAR LOS ERRORES»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
