Yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos, Apocalipsis 3: 20.
Más de 60 millones de bisontes americanos, o búfalos, vivían en México, Estados Unidos y Canadá a principios del siglo XIX. No era extraño encontrar rebaños de hasta cuatro millones en un solo sitio, y recorrían zonas de 1,600 kilómetros cuadrados. Luego los humanos comenzaron a cazarlos para comerlos.
En 1889, cuando quedaban 541 búfalos vivos, comenzó un movimiento para su conservación. Hoy se calcula que hay 360,000 en México, Estados Unidos y Canadá, en rebaños privados, estatales y federales. En Kansas, Estados Unidos, hay varios rebaños. Cada año es necesario reducir su número, así que algunos becerros y búfalos de más edad se ponen a la venta.
En el campamento de la Iglesia Adventista de Kansas, Rancho Flecha Rota, decidimos conseguir un búfalo para que lo observaran los campistas, así que presentamos la solicitud al comité de pesca y caza del estado. La aprobaron y fuimos a recoger a nuestro búfalo. Era una becerra de seis meses recién recogida de la llanura, y era salvaje. Los empleados del comité la vacunaron y la subieron por una rampa a nuestra camioneta, que tenía rieles para transportar ganado. A la búfala no le gustó. Cuando llegamos al campamento, la soltamos en el gran corral junto a nuestro semental, Arapaho. La llamamos Buffy, y se hizo muy amiga de Arapaho. Cuando sacábamos a Arapaho de su establo, Buffy lloraba y se quejaba. La dejábamos salir cuando montábamos a Arapaho, y ella corría a nuestro lado como un potro.
Jesús quiere que confíes en él, como Buffy confiaba en el Arapaho. Quiere que abras tu corazón, le cuentes tus penas y alegrías, y le presentes tus necesidades. Toma tiempo y abre tu corazón a Jesús. Dile cuánto lo amas y que quieres que sea tu mejor amigo. «Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como un amigo». (Elena G. de White, El camino a Cristo, cap. 11, p. 138).
#MatinaldeMenores
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2018.
“Un Planeta Increible”
Por: Charles C. Case
