jueves , 22 enero 2026
Inicio Matinal Para Jóvenes 2017 La cosechadora de Mccormick
Matinal Para Jóvenes 2017

La cosechadora de Mccormick

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán» (Salmo 126:5)

Había una vez un joven que tenía ideas novedosas acerca de cómo cosechar los campos de trigo. Su nombre era Cyrus McCormick (1809-1884). Desde niño, cuando trabajaba en la cosecha del campo que tenía su familia, notó que era mucho mejor realizar ese trabajo con máquinas, para aliviar la dureza de semejantes labores y hacer las tareas de forma más eficiente.

Así, en su adolescencia, Cyrus diseñó y patentó aparatos que de una forma u otra reducían la carga de trabajo para los peones y los esclavos. Ninguna de esas invenciones tuvo éxito. Al parecer, no estaba «cosechando» en su vida el esfuerzo y el trabajo «sembrados», justamente, en procura de realizar una máquina cosechadora.

El día histórico fue el 21 de junio 1831, cuando Cyrus McCormick terminó el invento que lo catapultó a liderar un emporio industrial de este tipo de maquinarías, que revolucionó la agricultura en el siglo XIX: la segadora automática. A este logro, le siguieron otros, como la engavilladora.

Es cierto que McCormick se basó sobre inventos previos de otras personas, pero su aporte y mérito estuvo en la integración de todos esos conceptos, en la obtención de las patentes respectivas y, finalmente, en la fabricación de la maquinaria, hasta hacerla comercial. McCormick sembró: soñó, se preparó, estudió, compa, integró, no se desanimó y… un día, cosechó.

Ya lo dicen los versos de Manuel Sandoval:

«Lo que no logres hoy, quizá mañana/ lo lograrás, no es tiempo todavía;/nunca en el breve término de un día/ madura el fruto, ni la espiga grana./ No son jamás, en la labor humana,/ vano el afán e inútil la porfía; /el que con fe y valor lucha y confía/ los mayores obstáculos allana./ Trabaja y persevera que, en el mundo,/ nada existe rebelde ni infecundo] para el poder de Dios y de la idea./ Hasta la estéril y deforme roca/ es manantial cuando Moisés la toca/ y estatua cuando Fidias la golpea!

Hoy puede ser un día histórico. Ocúpate en sembrar. Olvídate de la recompensa: ella vendrá sola.

«Aquel que ha asignado a cada cual su obra’, conforme a su capacidad, no dejará pasar el fiel cumplimiento del deber sin recompensa. Cada acto de lealtad y fe será coronado con muestras del favor y aprobación de Dios. A todo obrero le es dada la promesa: ‘Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá con regocijo, trayendo sus gavillas’ (Sal. 1 26:5, 6)» (Elena G. de White, Testimonios para la Iglesia, t. 5, p. 373). PA

#LaCosechadoraDeMccormick
#MatinaldeJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2017
“UN DÍA HISTÓRICO”
Por: Marcos Blanco / Pablo Ale.

Matinales más recientes

Matinales relacionados

Más que un cabo, una esperanza

¡’Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios...

Seguro de vida

[soundcloud id=’376344371′ height=’false’] «Podemos decir, entonces, que la ley es santa, y...

Una gran ofrenda

[soundcloud id=’375923159′ height=’false’] «Muchos ricos echaban mucho, pero una viuda pobre llegó...

 Más que un chiste

[soundcloud id=’375527027′ height=’false’] «Luego el dragón se colocófrente a la mujer que...