Piensa en la manera en que Dios ha acompañado continuamente a los seres humanos durante sus diferentes momentos de tribulación. Dios ha permitido que otras personas, las potestades de este mundo e instituciones equivocadas, se salgan con la suya durante cierto tiempo, pero él jamás ha restringido la influencia de los individuos para que compartan con el mundo cómo es él en realidad. Reflexiona en estas personas que han soportado la persecución y la soledad por la causa de Dios. ¿Estás tú dispuesto a estar entre ellos?
Plan de lectura para esta semana*
El conflicto de los siglos cap. 16.
Apocalipsis 11: 1-14
Lección de Escuela Sabática Adventista para Jóvenes
3er Trimestre 2014
Lecc. 8 ¡Quiero un testigo! (¡O mejor dos!)
