«Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre» (Mateo 6: 9).
Los discípulos notaron que Jesús oraba mucho. Ellos veían la paz que había en su corazón cada vez que oraba. Ellos querían orar igual. Los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar.
Jesús les enseñó una oración especial. Nosotros la llamamos el «Padrenuestro», porque comienza con esas palabras. Fue un ejemplo para enseñarnos a orar.
¿Te gustaría aprender el Padrenuestro? La mayoría de los cristianos lo saben de memoria porque a veces lo repetimos en la iglesia.
Está en la Biblia. [Busque Moteo 6:9-13.] Presta atención, para ver si lo has escuchado antes. [Léalo, y luego ayude a su niño a memorizar la primera línea.]
Fíjate en las dos primeras palabras: «Padre nuestro». Jesús no nos enseñó a decir: «Padre mío». Él quiere que recordemos que Dios no nos pertenece solo a ti o a mí. En toda la oración nunca decimos «yo» o «a mí».
Esta oración nos recuerda que no estamos solos. Pertenecemos a la familia de Dios. Dios es nuestro Padre y nos tenemos unos a otros. Cuando nos reunimos en la iglesia o en cualquier lugar, podemos orar juntos.
Querido Jesús, gracias por enseñarme a orar con la familia de Dios. Amén.
Materiales: Una Biblia.
Actividad: Recitar el Padrenuestro.
Tomado de: Lecturas devocionales para los más pequeños 2014
«¿Qué dice Jesús?»
Rosanne C. Tetz
