15 – Dirigir

DirigirCuando miro al mundo, encuentro gente con liderazgo nato, capaz de mover grandes masas. Por ejemplo, en el campo de fútbol es fácil reconocer al líder natural del equipo, porque esta persona asume roles de liderazgo naturalmente. Pero existe otro tipo de liderazgo. El liderazgo espiritual.

Un líder espiritual es aquel que desea ser dirigido por el Espíritu de Dios. Él no solamente dirige a otros, sino que también le permite a Dios que lo dirija a él. Permite que Dios haga el milagro de cambiar el corazón de piedra en uno nuevo, “de carne”, una nueva vida, motivaciones, deseos, visiones, sueños y valores. La clave para el éxito de la experiencia cristiana es dejarse dirigir por Dios en todo tiempo.

El liderazgo es fundamental en la experiencia cristiana, porque tiene que ver con vencer las luchas, deseo y pasiones humanas. El liderazgo personal tiene el poder de dirigir a la gente hacia el bien o hacia el mal, al éxito o al fracaso. En otras palabras, no es una teoría, es una práctica de vida. Existe mucha gente con grandes ideas para resolver sus dramas y conflictos , pero que fallan al ejecutarlas y se frustran. Entonces, piensan que Dios es injusto, que Dios es el causante de sus desgracias. Sin embargo, las buenas ideas, por si mismas, no te hacen un cristiano exitoso. El cristianismo no es sinónimo de facilidad. El Señor Jesús nunca prometió que la vida cristiana sería más fácil. Pero prometió estar “todos los días hasta el fin del mundo” con el ser humano que lo amase. Por eso, para el cristiano el verdadero liderazgo son los motivos, ideas y acciones que tiene con Jesús.

La Biblia nos relata diversos modelos de buen liderazgo. Hombres movidos por el Espíritu de Dios. Hombres que en su caminata cristiana lograron grandes cosas, como Moisés, Samuel o David. Pero, hombres que se equivocaron, que cometieron errores, que un día cayeron en la vida. Que experimentaron lo amargo de la vida pero que lograron grandes cosas para la s personas y su Dios. La Biblia también menciona líderes que fueron malos como Saúl, Acab o Manasés. Estos hombres fueron malos porque simplemente como líderes utilizaron su poder para influir a las personas hacia el mal, y no aceptaron la dirección de Dios.

Hoy día vivimos el fenómeno de la influencia. Gente siendo influenciada por alguien para hacer algo. Tal vez, tú nunca pensaste en que el Señor Jesús te manda a ser líder de tu vida. San Pablo lo dijo de otra manera: “me abstengo de todo para ganar a Cristo”. Entonces, permíteme hacer un pregunta: ¿Cuál es la influencia que ejerces cuando estas con tus amigos, vecinos, compañeros de oficina o cuando estás solo donde nadie te ve? ¿Es la influencia de un cristiano?, ¿El Espíritu de Dios actuando en tu vida? o ¿Simplemente eres una apariencia que se viste bien, elegante, pero que su manera de actuar contrasta con el cristianismo que conoce de la Biblia? Un día, Jesús dijo: “Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo” (Mateo 15:14). Jesús estaba hablando para las personas que no se dejan guiar ni transformar por el poder de su Palabra. Esta gente conocía de la Biblia pero vivían a su manera. Y, tú sabes, vivir con nuestra manera humana no alcanza para ser feliz completamente.

El liderazgo no es solamente para dirigir a otras personas, sino para gobernarnos a nosotros mismos. Porque la falta de liderazgo en el comportamiento, pensamiento y acción puede llevar a la gente a tener problemas y conflictos serios, que marcan la vida humana. Es decir, la fuerza del liderazgo con que ejerces tu diario vivir que está basado en los principios de Dios, tiene el poder para salvar a la gente de los problemas y la muerte eterna.  El cristiano debe de volverse un líder. Y, tú sabes, en este caso, el líder cristiano dirige su vida hacia Dios todos los días.

Tal vez, estás en una situación de necesidad desesperada. No sabes qué hacer o a dónde ir. Has luchado por ser un hombre o una mujer espiritual, y no logras conseguirlo. Quieres ser un cristiano espiritual y no solamente un simple cristiano miembro de iglesia.

Yo creo que Dios en este día está tocando el corazón a muchos. Que sienten la necesidad de Cristo en sus vidas. Tal vez, no sé quién eres ni dónde te encuentras, pero Dios te conoce. Dios mira tú necesidad. El Espíritu de Dios hace un llamado personal para tu vida. El llamado es a ser líderes, y no simplemente miembros de iglesia, para que alcancen el mundo para Cristo.

El desafío de hoy:
1. Piensa en tus deseos y pasiones más íntimas. Busca la relación que tiene con lo espiritual. Si no tienen ninguna relación, entonces, es tiempo de que lo dejes.

2. Controla la ansiedad. La ansiedad puede ser un barco a punto de naufragar si Jesús no está al control. Jesús puede librarte de la ansiedad.

3. Proponte en este día ser un líder. Piensa, desea y actúa en lo espiritual. Déjate dirigir por el Espíritu de Dios.

“Recuérdate, esto es necesario practicarlo todos los días hasta que Jesús vuelva”

Escrito por: Selvin Rivera
Vivir en Cristo

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